El inconformismo pudo más que la medida de la administración, a escasas horas de aplicarse el decreto se tiene las primeras consecuencias de la decisión de la alcaldía. Este hecho que se veía venir
La reacción al decreto 421 que establece la prohibición de la circulación de motos el día miércoles de cada semana, dejó los primeros destrozos.
El inconformismo expresado por comerciantes y comunidad en general se evidenció el día anterior cuando un grupo en masa de personas manejando motos se dirigieron a las instalaciones del Instituto Municipal de Tránsito y Transporte de esta ciudad y decidieron emprenderlas contra la sede de la entidad, posteriormente llegaron hasta el comando de la policía donde se enfrentaron a los uniformados, utilizando piedras y todo los objetos que tenían a mano.
La situación requirió de la intervención de uniformados de la policía nacional como medida de protección por cuanto los manifestantes causaron destrozos a las instalaciones del Tránsito en puertas, equipos y en algunas oficinas que fueron parcialmente destruidas.
La situación, es preocupante si se tiene en cuenta que a tan solo a escasas 24 horas de haberse cumplido la medida, se presenta este grave hecho que demanda un análisis por parte de las autoridades municipales sobre la norma que expidió.
Los mismos comerciantes expresaron en su momento que la medida no es buena en esta época que significa trabajo y ventas, por lo que pidieron que fuera traslada para el mes de enero del próximo año, solicitud a la que se unió el personero David Guillermo Ramos García. A través de los medios de comunicación y de manera informal en las calles, algunos ciudadanos precisaron sobre la inconveniencia del Decreto.
Moto-taxistas, por su parte indicaron que el hecho les afecta en la medida que de su trabajo depende la supervivencia de sus familias. Como si fuera poco, se critica el hecho de que para las últimas decisiones tomadas por el gobierno local a través de los diversos decretos no se planificó y preparó con un plan de contingencia que permitiera suplir el servicio del moto – taxi, por lo que las busetas y colectivos se vieron “a gatas”, con los pasajeros.
La asonada que se dio a eso de las seis de la tarde por una turba enfurecida, obligó a los funcionarios del Tránsito a encerrarse en una de las oficinas, en tanto que las otras fueron destruidas, al igual que la totalidad de equipos. En general muebles, equipos, enseres y espacio físico sufrieron graves daños, dejando pérdidas económicas millonarias, hasta el momento no cuantificable.
En los choques resultaron varias personas heridas, entre ellas una mototaxista que resultó con un tiro en una pierna, un policía herido con objeto contundente, además de seis capturados, entre ellos se encuentra un menor de edad. La situación fue finalmente controlada por la Policía Antimotines de Valledupar, que se encontraba cerca de Aguachica, realizando un operativo.
fuente: elnuevosuraguachica.com

